Mariposas en la barriga
me causan un deseo
de escupirlas.
En tinta,
en hoja blanca,
a la luz de luna
en certezas.
Sin endulzarnos la vida
aceptemos
que tú y yo
no somos colmena.
Sabes, ya aprendí
a amar los días nublados,
y a usar pimienta en los platos,
a tomar el café sin azúcar.
Acepté que soy finita
y eso va bien.
Ya tiré la vida presoñada,
el concepto rápido del amor
del éxito, del sexo y del sudor.
Es que las mariposas,
con sus patitas delgadas,
nos cambian,
a aquellas que estamos tejidas
de flores y tinta.
Daniela Flores
Fantástico poema, Daniela!!
👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻
“sabes ya aprendí
a amar los días nublados
y a usar pimienta en los platos
a tomar el café sin azúcar “
👌🏼
Fuerte abrazo.
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Mil gracias por pasarte, un abrazo.
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Muy bonito poema. Y la foto que has elegido también me encanta
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