Puente indispensable entre mundos propios,
traducidos en verso,
que intentan pintar
lo que me habita
-dentro-
Me he negado a devorar los clásicos
y a querer quedarme a vivir bajo sus alas.
Temo olvidar explorar mis propios cielos.
¿Qué clase de poesía escribiría
si no la cocinara en las hogueras de mi alma,
si no expusiera que el cielo que yo veo
no siempre es azul,
ni de nubes de algodón?
Sería una de tipo seguro,
recargada en grandes hombros,
sin sombras,
sin cielos nuevos,
sin el reflejo de los fuegos
que se avivan en mis mundos internos.
Daniela Flores