Bueno vs. Malo

De las primeras lecciones que aprendemos en la vida, es lo bueno contra lo malo. En esta lección no hay puntos intermedios, así que uno pretende elegir el bando al que quiere pertenecer y hace todo lo que está a su alcance y a su entender para pertenecer ahí.

Y es en ésta segunda palabra “entender” dónde todo se vuelve una ficción.

Con el simple hecho de ir a la escuela y conocer sobre clase de historia ¡bam!. Empieza nuestra adiestramiento sobre lo bueno y lo malo, las personas que han hecho cosas grandes por la historia y viceversa.

No se habla de las historias qué hay dentro de las guerras, de los momentos donde los supuestos contrarios se unen. Por que existen. Tampoco nos platican el lado neurótico de los héroes históricos, si fueron buenos padres, esposos o líderes. Y se deja de lado toda una parte importante de una historia, de una vida que si bien creemos que no afecta el curso de la humanidad, sí lo hace.

A lo que voy con este post, es una reflexión grande que me ha llegado en los últimos días. Y ahora bajó por completo así que aquí está. Esta creencia de los extremos es una parte de nuestro adiestramiento para pertenecer a la sociedad. La necesidad de ser absolutistas o se es de un lado o del otro nos lleva a esconder rasgos en nosotros mismos y rechazarlos en los demás por el miedo a que nos lleven a la gran catástrofe.

Si bien todos estamos deacuerdo en que nadie es perfecto, aún hay memes que nos lo recuerdan a cada rato. En el fondo, sí queremos que lo sean y que los demás vean eso en nosotros, por que estamos demasiado aleccionados en este tema. Por que tenemos la fantasía que la vida sería más “algo” así.

¿Cómo sería posible que alguien que te insulta, también pueda amarte? Claro que no, por que de ser así tendría que aguantar los insultos para poder recibir el amor. Y es justo en éste punto que nos vamos al extremo, con esto del amor. Cuando realmente no es cierta del todo. Podrías identificar el insulto, establecer tu límite, alejarte y aún así reconocer el amor de la persona.

Pongamos el ejemplo de un padre que se aleja de sus hijos. Tal vez lo hace por que el amor profundo que siente por ellos es doloroso para él, por que no sabe amar. En ese momento, en el que se aleja física o emocionalmente, está tratando de mantenerse a salvo. Está lidiando con un sentimiento que no sabe como administrar en su ser, para algunas personas es doloroso físicamente amar por que aún no han reconocido como hacerlo. Así que ese padre se aleja, tal vez para no sentir el dolor de no poder transmitir sus emociones a sus hijos o simplemente por que aún no está equipado para hacerlo. Así que mejor se aleja. Para el hijo es un rechazo directo y sin escalas. A menos que tenga la madurez, trayecto de vida y decisión de trabajarlo podrá permitirse sentir el amor de su padre, reconocer que su padre no tiene la capacidad para expresar amor y se retire de la posición de exigirlo sin esperar la respuesta adecuada. En este caso, esta persona a comprendido que es amado más no se le puede dar la expresión que necesita, así que establece su límite y permite que esas expresiones de amor lleguen por otro lado. Ha abierto la puerta a que el amor llegue como desea, quiere y merece recibirlo, aún cuando no sea de su padre.

En este ejemplo, el hijo ha creado un puente entre lo bueno y lo malo. Ha visto a su padre, tal y como es, también ha reconocido el amor y ha establecido un límite sano para él. Sí, acepta la incapacidad de expresar amor de su padre más acepta el amor que éste le da. Entonces los aparentes extremos dejan de serlo y la situación se complementa. Ya no necesita que su padre sea bueno para tomar su amor, puede aceptar el amor de un padre que no actúa como tal, como él esperaba.

Ahora llevémoslo dentro de nosotros. Cada que identificamos algo que hemos aprendido que es malo dentro de nosotros, automáticamente lo negamos. Lo metemos en un calabozo y hacemos de todo para que no se asome. Algo que no hemos logrado como humanidad, pues eventualmente se asoma.

Eventualmente ese asoma, nuestra famosa sombra, ser inferior o como quieras llamarle. No es algo de lo que puedas separarte, es parte del todo y merece amor, así como tus partes con las que te sientes pleno. Sólo en tomarte completo encontrarás esa plenitud que buscas fuera.

Sí sacarás, todos tus “defectos, errores, malas decisiones, pensamientos, deseos bajos, etc” de ese calabozo ¿que tan cerca estarías de esas personas que juzgas como completamente malas? Bastante, ¿verdad?. Y es justo por esto que no lo hacemos, por que no queremos ser ellos. Cuando ellos, nos están regalando sacar esas partes a la luz. Si no fueran malos, tal vez serían tus amigos. Seguramente lo serían, tenemos tanto en común.

Haz el ejercicio, permítete verlos como si fueran tú, encontraras qué hay un puente. Regálate un momento sin extremos y en ese momento encontrarás en donde te unes. Un punto en donde tu aprendizaje te deja de funcionar como punto ciego y puedes ver el panorama completo. Desde ese lugar descubres que no hay buenos y malos, todo es parte de la misma existencia. Es nuestro aprendizaje, nuestro condicionamiento humano lo que nos lleva a viajar de un extremo al otro.

A mi parecer, es hora de reconocer que somos las dos cosas pues nunca están separadas. Para qué haya vida la muerte es necesaria, no existe una o la otra, mientras respiras aire entra aire sale, vida entra vida sale. Existen las dos al mismo tiempo. Existe el hambre y la satisfacción, siéntelas cuando comes, existen las dos y es una sensación exquisita de perfecto acoplamiento.

En este flujo perfecto de la vida, los extremos como los conocemos nosotros. Fluyen en todo momento mientras nosotros creemos que es uno o el otro. Que necesitamos uno más que el otro. Más no es así, si acallas tu adiestramiento te das cuenta que ambos son exquisitos, en la medida exacta, momento y función.

Lo bueno y lo malo, es un concepto tan absolutista. Y lo absoluto es un concepto humano y así como el dinero depende de nuestra fe para que siga existiendo.

Tu creencia en algo, es lo que le da poder. Tu creencia en creer que por que todos los que tú conoces creen algo que hasta el día de hoy tu creías también real es lo que hace que siga siendo real para ti.

Elige que ya no te sirve. Que par de extremos te dejan exhausto, te alejan del amor y qué tal vez han dejado de funcionar. Acéptalos.

En mi ha estado fallando el extremo de comer rico o estar en mi peso donde me siento cómoda. Es un gran fallo en mi sistema, por que en el puente he comprendido que puedo descansar disfrutar de una tarde sin ir al gym y también disfrutar de ir que duelan mis músculos y también ir a una hora de yoga. También que puedo comer delicioso, sano y sentirme satisfecha. Qué también puedo comerme un helado, un pan, una pizza, disfrutarlo sin sentirme mal.

A lo que voy es que mi pensamiento absolutista se está volviendo un poco más flexible y en ese trayecto se están asomando las posibilidades, algo que realmente me gusta.

¡Bendiciones!

Daniela Flores

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