La máscara del Amor Social

28158765_165240880946200_3029051416653070336_n
Imagen Pixabay por Gellinger
Deja tus amarres, ocúpate de amar tú primero, de perdonar, de estar presente cada una de tus acciones aún cuando sean sencillas, pocas, rutinarias o que poco espectáculares
Nos enseñamos unos a otros a amarnos a través de acciones específicas, de palabras bonitas de los aprendizajes sociales, de actuar coordialmente y rápidamente sabemos como hacer sentir al otro amado (tipo ir a ver a alguien aún cuando no tienes ganas, ir a una fiesta aún cuando la persona no es de tu agrado, decri sí cuando queremos decir no o viceversa, estar junto a alguien sin poder decir como te sientes aún cuando hay confianza, limitar tus expresiones de amor para no ser juzgado, etc.)

Una acción bonita siempre se agradece ¡claro que lo és!, sin embargo es más bontia recibirla cuando lo hacemos con todo nuestro ser y no por obligación. Todos podemos distinguir entre una y otra.

A medida que lo haces más consciente desde el amor, deja de ser importante la expectacularidad del acto. Te vuelves más receptivo, hay más cosas en la vida diaria que alimentan ese amor en tí y por lo mismo te es más fácil darlas así sin planeación , sin postura.

Sin emabrgo, que pasa cuando hay una crisis, un tiempo difícil, cuando la persona amada no está al 100% para darnos acciones bonitas o apreciar nuestras acciones bonitas, ¿que pasa cuando esa personas esta sufriendo de su propia obscuridad? o simplemente cuando olvida la máscara de las acciones bonitas o cuando esta sufriendo y la máscara caé.

Ahí es donde queda al descubierto el amor incondicional,este tipo de amor no es fácil para el cerebro ese que ama las acciones bonitas, le costó mucho aprenderlas y lucha ante la dualidad.

Ante la obscuridad completa de la persona (crisis existencial, enojo masivo, una herida que uno llega a tocar, una depresión, una enfermedad, etc.) y queda el reto de seguir amándola (sí por que lo sientes), aún cuando no la comprendes, cuando sus acciones bonitas eran una máscara social y aprendida, ¿que pasa? el amor condicionado muere y los corazones se rompen, crece el resentimiento, nos sentimos decepcionados y las relaciones se enfrían, encerramos nuestro amor incondicional ante la gran decepción de la muerte de la máscara, con ella mueren las relaciones y  nuestra creencia el amor incondicional.

Lo que realmente sucede es que la máscara social que hemos desarrollado llamada amor, se ha caído y nos quedamos ante el ser dual -el que hemos disfrutado y el que no conocíamos-, que generalmente es el lado opuesto; nos quedamos con este monstruo que se siente como la persona que amamos. ¿Pero si el amor es sólo acciones bonitas, por que sigues amando a esa persona? ¡Claro, por que es tu familiar y ya firmaste un papel ni modo que lo dejes de amar o si es tu papá o tu mamá o tu hermano o tu esposo o tu hijo!

Es en las relaciones más fuertes en nuestra vida es donde se nos pone a prueba, donde se nos exige traspasar la barrera del amor condicionado o de la máscara social del amor, al amor incondicional.

¿Y que nos lo permite? el amor incondicional, ese que estuvo ahí desde siempre y que no nos permitíamos ver, pues estábamos enfrascados desempeñando el amor social. Me parece que este es un trabajo crucial para nuestra libertad emocional, ir dando un cambio a nuestras relaciones perder el miedo a pasar de la periferia y ser más profundos.
No se trata de saber todo del otro o de vivir como muéganos; es volver a ser íntimos en nuestras relaciones, valorar la existencia del otro (todos son otros, no sólo las personas que sabes como se llaman).
La mejor forma de sanar este mundo es siendo consciente de nuestras propias sombras, sólo desde ahí podrémos aceptar las de los demás con amor, aceptar su lado B ese que no siempre es lo que esperábamos. Sólo amarlos, hasta que eres consciente que tu eres el otro para alguien más, empiezas a tratar al otro como si fueras tú.
Es horrible cuanado te das cuenta de tu lado B, el sentirnos culpables es normal; sin embargo otra vez es la misma, amarnos incondicionalmente ser bonadadosos y misericordiosos con nosotros mismos es escencial para ganar fortaleza y sobre todo perdonarnos. Castigarnos es sólo una pérdida de tiempo y seguramente acabarás lastimándote otro poco y a los que te rodean.
Por Daniela Flores
Escrito 16 noviembre de 2016. Publicado en Facebook . Editado 1 Marzo 2018

Un comentario

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s