Es hasta que bajas al centro de tus propio infierno que los demonios de los otros te dejan de parecer terriblemente feos dejas de correr al verlos de otra forma vives sin conocerlos y cualquier rudeza externa te causa disgusto, desasosiego o vergüenza ¿Cuál es tu favorita de la carta? para dejar de llamarte. tuve que ir al centro a convivir con los míos a mi parte necesitada esa que te buscaba día y noche. Sin cansancio tuve que ir a mi miedo a ser abandona a mi mujer rota que pintaba migajas para que le supieran a esperanza tuve que ir a conocerlas a todas ellas, no pude esconderme de ninguna las que más vergüenza me causaban las que más me enfermaban las muy sinvergüenzas llevaban mi nombre. Yo las ignoraba me volví maestra negándolas sabes nunca esperé que el infierno fuera un lugar tan desolado en lugar de llamas encontré un frío que me petrificaba que disgusto fue encontrarlas con mi rostro, mi sonrisa, inclusive tenían mis ojos bueno una de ellas tenía versos como estos otra un vestido de flores carcomido otra había pintado en su cuerpo el amor que había recibido me esperaban desde siempre fuiste el pretexto perfecto para comprar un boleto e ir finalmente conocerme me causaba enojo sentirme así de rota me sentía tan tonta me reclamaba el espejo de mi ego es que una vez que conoces lo más obscuro de ti es que dejas de temerle a la obscuridad es cuando dejas de correr de esconderte de ti mismo que encuentras la bendita libertad no son los viajes quienes te lo dan juntaras miles de kilómetros y seguirás sintiendo miedo a la obscuridad con la necesidad de ser distraído. que los acallen por ti que los alejen. que les den luz por ti pero ninguna de ellas funciona al largo plazo ¿verdad? has intentado cambiarlos una y otra vez, tal vez diferentes ritmos funcionen mejor nada es suficiente, ¿verdad? el miedo del adolescente que no se siente suficiente resucita y sigue apareciendo eres un adulto bien podrías detenerlo pero no encuentras como hacerlo de vuelta al anden de partida tanta vuelta para regresar a donde nunca quisiste estar el truco es dejar de correr de tus miedos es ir al fondo de tu ser atreverte a descubrir que no hay infierno que te pueda deshacer como otras cosas es otra mentira más sobre nosotros mismos que nos hemos obligado a heredar ahí abajo solo hay restos de potenciales no alimentados hay heridas que viven en la obscuridad y el mínimo rayo de luz las deslumbra eso las hace chillar ahí abajo estaba yo, desatendida esperando el suceso mágico que me liberara sin intentar siquiera liberarme yo y es que ¿por qué nunca lo intenté? estaba tan ocupada corriendo acallándolas. Pidiendo que no fueran mis voces “eran las suyas, ¿verdad?” buscando la siguiente cosa automática que las acallara para ser claros lo merecía, ¿verdad? es lo que las personas buenas reciben, ¿verdad? nunca pensé, que era a mi a quién buscaba nunca pensé, que la magia estaba en mi nunca pensé, que lo divino pudiera actuar a través de mi nunca pensé, que esa mujer rota guardara a la libélula dentro vaya fachada que elegí mi peor debilidad y mi mayor fortaleza coexistiendo en el mismo lugar Daniela Flores
