Sabor Agua de Lluvia

Cuándo la vida la movió,

el jardín silvestre que la habitaba

se desbordó.

 

Salvaje y sin contención.

 

¿Qué otra cosa podría ser ella?

 

Sino,

un campo de flores salvajes

sabor agua de lluvia

con pétalos azul noche,

que juegan a las escondidas

con el viento,

se abren ante la caricia

de cada rayo de sol

dejando a la vista

su centro de suave polen amarillo

Por las noches restriega sus raíces

en la tierra mojada que las alimenta,

recorre el camino hasta la lava

que palpita en los volcanes,

fuego que habita el centro de la tierra

como el que late en sus entrañas.

Tormenta eléctrica

en la profundidad de su alma,

pulso de vida,

de existencia,

indomable como el mar.

Daniela Flores

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