Hay una parcela
en el fondo de mi pecho
a la izquierda
Está colmada de flores,
tiene un valle
y árboles frutales
Le da el sol
casi todo el año
Incluso en invierno
Si llega usted
pasadito el mediodía
en un pedacito
puede tomarlo:
el sol
—le digo
Recién noté,
que nadie la habita
no sabía el porqué
Investigué.
Claro que lo hice.
Y no sabrá usted
con lo que me topé.
Una que dice ser yo
la cerró para visitantes.
No quería
que le arruinaran las flores,
asustaran a las mariposas
o se metieran a los lagos.
Dice que no quiere
que la desordenen otra vez.
Y ahora que ya casi es verano
le conté sobre usted,
le dije que me gustaría invitarlo.
Solo a usted, claro.
Le aclaré, de una vez,
que no puedo prometer
mantener todo en orden
Pero esta vez
lo cuidaré
Me dijo que tal vez…
Daniela Flores