Te veo en la luz
que juega en su sonrisa,
provocando una serie de acordes
que crean una balada
con el pum, pum de la llovizna,
que ya ha comenzado a diluviar
en el lado izquierdo de mi pecho.
Un patio abierto que acoge, en su centro,
las gotas de júbilo,
y así, en un instante,
hay una fiesta ahí, en mi corazón,
en medio de tierra mojada
con sabor a esperanza.
Me topo con la luz
creando patrones en sus ojitos brillantes,
como los destellos de la arena en la playa
ante la caricia del sol.
Ojitos brillantes
me invita a su pequeña celebración:
es para el arcoíris
que acaba de ver nacer.
Sospecho que los creas
para verlo danzar,
brincar
y en sus ojos habitar.
De nuevo, la luz creando patrones,
sin nada que esconder:
lo da todo,
descarada y sin restricciones.
Libera las mariposas verdes,
las llama a la luz,
colándose entre sus alas,
para crear reflejos
color esmeralda.
Daniela Flores
✨
Nota de la autora:
A veces, lo divino se esconde en lo más simple:
en una sonrisa,
en unos ojitos brillantes,
que nos devuelven la fe en la vida.
— Daniela Flores