Sobre ser soltera
Aclaro, no he recibido nunca un cuestionamiento de parte de mi familia, ni directa, ni la continua.
Para mi no fue mi círculo, fueron mis creencias, mis lealtades internas, mis debería, mis propias exigencias; que obvio no sabía que tenía, las he descubierto poco a poco tomada de la mano de mi amor propio. Sonó muy romántico pero ha sido así, de la mano de mi aceptación propia.
Es doloroso darte cuenta que quien se pone el freno eres tú primero, luego le pones el primer disfraz a la mano, el del rostro de alguien más y generalmente de alguien a quién amamos.
Sí, soy de una generación que cuando comenzó la vida para mi la opción era estudiar, casarte, tener hijos, trabajar y después pues navegar la vida lo mejor posible.Pero conforme fuimos creciendo, el abanico de posibilidades, se abrió conforme pasaban los años.
Más, ¿no ha sucedido así la vida siempre? Cambia mientras la vamos viviendo, seguimos esperando que nos mande un comunicado pero no lo hace simplemente cambia mañana tras mañana sutilmente como el río que da forma a la piedra.
Entonces, me doy cuenta que no me informé a mi misma sobre este cambio de expectativas. Hace mucho, tal vez desde siempre supe que no iba a tener un matrimonio tradicional, sabes de casarte en la iglesia, ir a comer el domingo, hacer todo juntos y demás; siempre supe que iba a ser un poco alternativa.
Y hoy me asombro a mi misma, de lo cómoda que me siento con mi soltería, de lo normal que es para mi ir al cine, a comer, viajar, tomar café, arreglarme y planificar mi vida yo sola; tal vez para mi es fácil porque tengo una familia que me ha logrado ver y apoyar en todas mis elecciones estén de acuerdo o no.
Así cambia la vida, hoy es súper común para generaciones más jóvenes elegir una vida de soltería sin asombrarse o cuestionarse a si mismas si pueden llegar a sentirse completas; para mi ha sido un camino, una lucha con mis ideas de vida, una elección continua de como quiero ser yo soltera. No me liberé de un patrón para meterme a revivir Sex and the City o alguna otra serie de mujeres solteras, que se la viven sufriendo por un hombre o por que no son delgadas o porque toma demasiado.
Me preguntaba, ¿a poco puedo hacerlo? Me preguntaba, ¿quién soy yo para tener una felicidad completa y desear otras cosas? Eso me pasa continuamente cuando elijo diferente a lo que yo conozco, hoy sé que es posible para alguien más, pero cuando tus creencias están en cierto aspecto de la realidad, elegir fuera de ellas es un reto enorme primero internamente y luego el entorno parece cuestionarte cada 3 minutos sobre tu sensatez.
Claro, solemos pensar que es el mismo entorno quién nos está diciendo no, pero créeme, eres tú a ti mismo. Tu parte que tiene cierta lealtad a como se han venido haciendo las cosas dice: ¡espera! ¿Por qué lo quieres? No sabemos como, mejor regresemos y hazlo un poquito diferente.
Cuando tu deseo es hacerlo completamente diferente es un reto grande. Para mi, elegir estar soltera porque es lo que he necesitado, sabes aprender a estar sola y sentirme completa, a valorarme, verme, corregirme por nadie sino para mi, para mi día a día. Porque yo era la que me quería regalar, entregarme completa ósea no abiertamente no hablo de completa toda yo; ya sé esos era el amor para mi, afortunadamente un corazón roto me expandió la visión. No estaba roto, había crecido y me invitaba a amarme a mi para poder amar libremente sin ese miedo constante a fallar o a ser abandonada. (Ambas sucedieron)
Ha sido un viaje, para generaciones más jovenes ya es normal, ya no se asombran, ya no es un post a escribir jaja pero para mi ha sido mi pequeña revolución.
Cabe aclarar que yo elegí esto antes de Insta, donde tomar la foto del viaje, del #, de hacer la maleta o del blog de viajes. Yo hablo, de una vida para ti no para la red social, aunque obvio subo mis fotos porque amo Insta, el pop. Sí, soy básica y de vez en cuando profunda, siempre espiritual.
Aprender a vivir sin miedo a estar sola, sin que estar soltera me marque como defectuosa, como que soy difícil o complicada, porque hay todas esas etiquetas. Por algo está sola, pero si es bien normal, porque está sola, si no está fea… etc. Sí, he escuchado todo eso. Y más que no he escuchado, porque no abro mi energía a eso; estoy trabajando en primero conocerme y luego aceptarme sin referencia a una pareja, hijos, trabajo, posesiones, credo, lo más desapercibida que he podido ser. Y he encontrado, que cuando quieres ser invisible se puede, que no hay nada que determine tu valor, eres tú y el otro quién aporta el valor a la relación (padres, hermanos, hijos, pareja, amigos, señor del super, tu cuerpo, salud) y sí, esta energía suprema universo, dios, amor incondicional, creador como tu le llames; también requiere de ti completo, libre y sin ataduras a quién es y lo que puede.
Me ha costado trabajo, pero puedo decir después de unos 10 años que vale la pena, despojarte de todo aquello externo que creías te daba valor, te regresa tu verdadero valor.
Y sabes a diferencia de todo esto externo en lo que hemos colocado el valor de las personas, no es un valor que te eleve, más bien te construye, te regenera, te guía, te muestra, te vuelve guerrera pues sabes que nada te puede quitar lo que eres pero también te enseña que la vida a veces duele, que las personas pueden ser crueles, que los límites son importantes, que es tu vida y si tú no la cuidas nadie lo hará por ti.
Te vuelve hacia ti, para conocerte, para leerte más no te aleja del otro. Créeme es imposible estar ensimismado, si estás conectado con tu fuerza de vida, pues es la misma que la mía. De otra forma como lees la vida, es como creer que tu hilo es el único en un tapiz, más quita un hilo de un tapiz y puede deshacerse todo el diseño.
Para todas las mujeres que se han atrevido a decir no, eso no soy yo y lo han hecho antes de mi gracias por su garra, las conozca o no me dieron esta fuerza para hacerlo, a mis ancestras, a todas aquellas que anidaron el deseo de encontrarse. Gracias.
Daniela Flores
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