Corrieron del fuego que en su alma se encendía quemando las rígidas estructuras que les sostenían corrieron en direcciones opuestas esperando que el fuego que se avivaba con la distancia se extinguiera olvidaron que corrían sobre la curvatura del mundo se olvidaron del hilo rojo que les unía alejándose lo más posible para sanar heridas sofocar el fuego respirar de nuevo en la urgencia de ya no sentir el doble latido nuevo pero tan conocido como el propio olvidaron que estaban huyendo hacia su encuentro solo es cuestión de tiempo porque el mundo gira e incita a los encuentros porque unir los extremos es la razón de su movimiento Daniela Flores
