Salí de mi hotel y busqué The Good Coffee Society en mi San Google, vi que podía llegar caminando aún cuando chispeaba un poco. Muy a lo local abrí mi paraguas y caminé los ocho minutos hacia la sucursal en Stumpergasse.
Cuando saqué mi mirada de debajo del paraguas buscando la cafetería, me topé con ese logo verde azulado que ya me era conocido. Había probado su café en mi primer día en la feria de la cosecha, un festival que me sorprendió tanto como su café. Ya en la tienda dejé mi paraguas a la entrada, hice mi orden y me senté en la barrita con vista a la ventaba.
La lluvia piqueteaba en la ventana como si tuviera algo que decir, dejé que lo hiciera. Saqué mi libreta de viaje y escribí “aprende a convivir con la lluvia, es la que te enseña como dejar ir”. Terminé mi café e inicié mi camino al Belvedere; Klimnt y su Beso me esperaban.
Daniela Flores
