Eres el lugar seguro
donde mis mariposas cautivas
quieren rehabilitarse
añoran volver a ser salvajes
volar sin temor
sin un previo patrón
anidar en tu pecho
decorar tu sonrisa
recorrer tu jardín
decorar sus alitas
con tus caricias sin fin
revolotear en el sonido de tu voz
Daniela Flores
Nota de la Autora:
A veces, no nos damos cuenta de cuánto nos habíamos cerrado,
hasta que algo —o alguien— nos invita a sentir otra vez.
