“Que bonito fue conocerte”
me quedé con la frase en la punta de los labios
esperando a que mi valor apareciera
se quedó escondido tras un hábito de años
esta condición mía
de no mostrar interés
me hace parecer fría, desinteresada
me quedé con ganas
de saber más
sobre tu ramera, ¿qué decía?
y tu amor por Montmartre también
me quedé con ganas de confesarte
que el día anterior
había comprado un libro de Frida
que sí, hablo francés, soy insegura
que me gusta escribir
Media Noche en París, también.
eres como ese restaurante peruano
en el Soho
con su ceviche delicioso
me sorprendió
me gustaría probar más
pero no está en mi ciudad
Daniela Flores