De mi Facebook
Es en los momentos sencillos, sin tanta algarabía que la enseñanza aparece. Tal vez, es en los momentos que logramos estar en plena paz, que la química interna se presenta o simplemente como a mi me gusta pensar cuando estoy lista para verlos, recibirlos e interpretarlo.
Bueno, el domingo me pasó esto. Pedí un cafecito, comenzaba la carrera y no daba tiempo de ir y regresar. Bajé por él cuando la app me indicó que había llegado el Uber señor, lo saludé. Buenos días, es !acá¡, le dije mientras levantaba la mano saludándolo, pues estaba frente a la casa de mis vecinos. Me respondió quejándose mientras estacionaba su bicicleta. Su puerta es gris, no azul oscuro. Es que no es azul, es gris, ¿no?. No es que esa es gris, cual azul, yo no le veo nada de azul.
Me le quedé viendo, levanté mis hombros. Que quiere que le diga, si usted así la ve. Mientras veía mi reja, sí, es azúl grisáceo pero definitivamente es más azul que gris, pensaba yo, mientras me entregaba el paquete.
Quería entender porque le conflictuaba tanto esto al señor, al punto de que sonaba molesto. ¿Se habrá confundido?. Estaba afuera de una casa con reja blanca, así que no. Voltee a ver la casa de mis vecinos, ninguna es azul oscuro, sin saber que le había molestado tanto, tomé mi paquete y me despedí.
Regresé a mi casa con la sensación que había vivido algo bizarro, la comunicación no había sido invitada. Un poco sin saber si estaba confusa, entretenida, frustrada, por lo que acababa de pasar. Me reí tantito, fue algo raro, como si se hubiera doblado la realidad.
Y luego caí en cuenta, el señor traía unos lentes obscuros de mica; claro que el la veía más gris que azul, claro que para él era imposible ver los tonos azules. Claro que yo sé que el tono es azul grisáceo, lo veo todos los días pero acaso, ¿podría ser gris azuloso?
Aquí quería llegar y esta fue mi lección: Cada quién vemos lo que nuestra perspectiva (lentes, conocimientos) nos permite ver.
Es aquí donde entra el despertar de la consciencia. La capacidad de parar y quitarte los lentes, para ver lo que el otro te está diciendo que ve o aceptar que es el otro el que trae lentes y desde ahí está viviendo.
Quítatelos, luego te los puedes volver a poner, cambiarlos o lo que mejor te convenga. Entonces, ya no es un malo o bueno, son perspectivas y niveles de consciencia.
En mi experiencia, hay temas donde mis lentes son más claros o tengo una perspectiva privilegiada y otros en los que me puedo quitar y poner los lentes fácilmente. Sobre todo aquellos que he trabajado, que he recorrido.
Hay otros, que aún tengo que parar, hacer mi análisis, meditar y demás. Me encapricho y luego recuerdo que traigo unos lentes mica de esos que no filtran colores y solo obscurecen.
Así el señor con su tema de los colores me recordó algo que necesitaba ver desde un punto más práctico, muy gráfico. Un gran maestro, una gran lección.
Daniela Flores
